Descripción General

Colombia esta ad portas de celebrar 200 años de vida republicana. ¿Qué significado tiene en realidad este hecho para los ciudadanos? ¿Qué sentido práctico y concreto tiene conmemorar los acontecimientos del pasado? A raíz de la 115 de 1994, la historia de Colombia dejó de enseñarse como cátedra independiente y se integró (o diluyó) con las ciencias sociales ¿Por qué se dejó de enseñar historia? Y en dónde no se dejó de enseñar, ¿Qué sí enseñó y qué efectos tuvo? ¿Qué historia habría que enseñar en los colegios y en las universidades y cómo enseñarla? ¿Qué historia habría que enseñar a los estudiantes universitarios no sólo de las ciencias sociales sino de todas las disciplinas y cómo enseñarla?

En todas partes del mundo y a lo largo de la historia, los pueblos conmemoran acontecimientos de su pasado porque los consideran parte fundamental de su identidad. En cada celebración, el gobierno y grupos de la sociedad buscan legitimar una serie de situaciones, unas condiciones y estado de las cosas, que les permita incrementar la cohesión social y ser respetados por todos los participantes en el contrato social. Pero paralelo a esta situación suele haber contradicciones y rupturas e intentos de recomponer dicha cohesión y el conocimiento del pasado se torna así en herramienta central para mantener un relativo statu quo o, por el contrario reordenar, a la sociedad.

Lo interesante es que una descripción tan simple y corta como ésta no puede pasar por alto que cada uno de los actos de conmemoración y construcción de memoria son en realidad procesos disputados, negociados y complejos, en los que interviene la política (relaciones de poder) y por lo tanto la ética (valores). Esto implica que conceptos como historia, ética y política pueden –y deben– presentarse y analizarse de manera interrelacionada.

Este Congreso reúne personas interesadas en reflexionar y ayudar a la reflexión de profesores, profesoras, directivos e intelectuales acerca de la inter-relación entre estos tres campos del saber y del actuar humano —la historia, la ética y la política— para que analicemos conjuntamente el papel de la educación en su promoción y cultivo y para comprender cómo aprovecharlos para la formación política, ética y ciudadana no solo de los niños, las niñas y los jóvenes, sino también la que seguimos necesitando los adultos de todas las edades y condiciones.

En este Congreso podremos acceder a la aclaración, discusión y ojalá a la obtención de algunas respuestas iniciales a muchas preguntas interesantes y retadoras para la educación básica, media y superior:

  1. ¿Para qué la historia y para qué la enseñanza de la historia?
  2. ¿Existe relación entre identidad, enseñanza de la historia, tanto en los procesos formales como en los informales, y los comportamientos morales en lo personal y en lo político? ¿Cómo lo sabemos?
  3. ¿Qué relación hay entre violencia, no violencia, conflicto, moral e historia?
  4. ¿Qué podemos hacer desde el pre-escolar hasta la universidad los docentes y directivos, los padres de familia y las autoridades para abordar estos tres campos en problemas desde los más cotidianos (cómo sé qué es lo “bueno” o lo “malo”, o lo “mejor” y “lo peor”, cuando tengo que tomar una decisión) hasta los que afectan a la sociedad en su conjunto (la corrupción, la violencia, los sesgos y discriminaciones, las mentiras en los medios…)?
  5. ¿Cómo podemos servirnos de estos debates para tomar decisiones pertinentes y útiles que nos orienten hacia la construcción de una sociedad democrática y participativa como aparece en la Constitución?
  6. ¿Qué ocurre con los espacios y procesos informales de aprendizaje de la historia tales como museos, videojuegos, literatura, cine…. que en muchos casos, pueden llegar a ser más efectivos en exponer las conexiones entre historia ética y política y cómo se puede aprovechar la interrelación mutua entre lo formal y lo informal?
  7. ¿Cómo se desarrolla el pensamiento histórico? ¿Cómo puede contribuir saber cómo va ocurriendo ese desarrollo, a la formación integral, integrada e íntegra de los estudiantes en sus aspectos cognitivo, emocional y moral?
  8. ¿Qué propone la Ley General de Educación y el Ministerio de Educación sobre la enseñanza de la historia? ¿Qué aporta la nueva Ley 1874 del 27 de diciembre de 2017? ¿Qué papel juegan en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la historia, otros “actores” como los Departamentos de historia en las universidades, Academia de Historia, autores y editores de textos escolares, bibliotecas, fundaciones y sus páginas en la red?
  9. ¿Por qué estamos viviendo estos niveles de corrupción tan impresionantes en Colombia, en toda América Latina y en el mundo? Parece haber una crisis moral y política en diversos países, ¿en qué consiste, por qué se ha dado y qué podemos hacer para superarla?
  10. ¿En qué consisten los ambientes democráticos en las escuelas, colegios y universidades y qué pueden significar en la organización institucional, en sus estatutos, manuales de convivencia o reglamentos? ¿Se puede extrapolar esta conformación de ambientes democráticos a otras áreas de la organización educativa e, incluso, a las esferas empresariales y gubernamentales?
  11. ¿Para qué propósitos, cómo y qué evaluar de todo esto en los distintos niveles de la educación?
  12. ¿Qué relación y qué diferencias hay entre la educación histórica que se da a través de la enseñana formal en la escuela y la que se da a través de prácticas sociales informales? ¿Pueden complementarse unas a otras?

En virtud de la implementación de la Ley 1874 del 27 de diciembre del 2017, y de la celebración de 200 años de vida republicana, la Fundación Abrapalabra invita a un espacio de reflexión, en el marco del 7° CONGRESO INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN ABRAPALABRA, que tendrá como tema central: Política, Moral y Enseñanza de la Historia ¿Cómo formar sujetos políticos, éticos e históricos?

Se ha invitado no sólo a historiadores, filósofos, psicólogos, pedagogos e investigadores con reconocido prestigio a nivel nacional e internacional, sino también a algunos personajes de la política empeñados en lograr la transparencia y luchar contra la corrupción y a funcionarios de las ramas de control, con el fin de disertar sobre las preguntas anteriores a través de conferencias magistrales y talleres en áreas como: (a) el uso de tecnologías digitales en la enseñanza de la historia; (b) la resolución de dilemas morales desde la ética del cuidado y de la justicia; (c) la formación de profesores de ciencias sociales; (d) el desarrollo de competencias disciplinares, de competencias ciudadanas y las relaciones entre la ética y la moral, la historia y la política y otras disciplinas sociales como la economía, la antropología, la sociología y la psicología.

Congreso Internacional de Educación Abrapalabra
Organiza Fundacion Abrapalabra
2627808
311-5672934
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